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Se pasa la mañana sentada al volante, ojos saltones y nalgas aplastadas, tiene unos dedos decididos a teclear cada vez más rápido, el maquillaje ya no importa, ella se siente única y se deja llevar por el ritmo imposible de la ciudad, más tarde al regresar del trabajo no solo tendrá las nalgas aplastadas sino que ahora le habrán sudado, pero lo mejor de todo ed que seguira escribiendo mensajes y soñando que el mundo es una realidad aparte.

Querido Pavić

Para poder construir esta historia se necesitan tres elementos que en esencia sean exactamente iguales, imagine entonces que tenemos tres peyotes y cada uno tiene una propiedad distinta a la otra; uno es capaz de hacerte soñar lo que siempre deseaste, lo sueñas de tal manera que al despertar no sabes si lo que soñaste fue un sueño o se trata de la realidad y te dejara perturbado para siempre, el segundo de ellos y que por lógica es que estaría en medio de los otros dos es capaz de llevarte a un sueño del futuro, algo que va a ocurrir pero antes de que pase lo tienes que soñar, el tercero y es el que se encuentra a la izquierda del de en medio tiene la propiedad de llevarte por un viaje interminable desde luego que se viaje ocurre en un sueño. La lógica de esto es que puedes probar de los tres pero solo el que probaste primero causara el efecto deseado, tú nunca puedes saber cuál fue el que probaste porque los tres sueños se parecen. Para construir esta historia se necesita de un escritor que ya esté muerto y que sus obsesiones sean los sueños, de otra forma todo intento por escribirla es un robo mal logrado.

No puedo negar que me gusta la lectura, que una buena novela me atrapa, pero algo que sin duda me interesa mucho más que la novela en si es la historia del autor, las cosas por las que va pasando, sus miedos, sus pasiones, sus obsesiones. Leer de alguna manera significa adentrase a sus vidas, descubrir esos pequeños guiños que nos lanzan y que nos cuentan fragmentos de su vida, leer es no solo un viaje a un mundo que muchas veces nos resulta prohibido, es más bien un acuerdo que nos permite descubrir cosas que nos vienen atormentando y que no somos capaces de descubrir y describir, me apasiona la lectura y la vida de los que las escriben, quizá eso sea algo de lo más normal, pero a veces uno no lo sabe hasta que alguien nos lo recuerda.

Lo mejor de vivir frente a un panteón es que los ruidos de mi cabeza se confunden con los de grillos y chicharras, otras veces con los gritos por algún muerto.

ella es la creencia

ciega de todos mis silencios

mis mudanzas, mis sueños

y me tiene atrapado

en un sitio que parece

no llevar a nada

y sin embargo me lleva

Todo cambio siempre resulta interesante, los miedos en ocasiones nos amarran, nos atrapan y nos dicen, nos gritan que no debemos hacerlo, pero una vida sin cambio no vale la pena vivirla, no vale la pena decir todo mi vida he estado en este lugar, nunca he salido, nunca voy a salir, no me interesa, como tampoco vale la pena decir, desde que tengo memoria las cosas siempre fueron igual, porque lo que no cambia está condenado a desaparecer y porque si no hay cambios a qué diablos hemos venido. A cuatro meses o tres o cinco, la verdad es que no importa el tiempo, me doy cuenta de que las cosas tienen sentido, nuestras vidas se han modificado y sí, aunque no he escrito una sola línea de mi novela, se que se va escribiendo, que los renglones se van llenando, que voy descubriendo todos los días algo y sobre todo los cambios se van dando, lo demás es parte de la historia, de los sueños, de los desvelos.

Si no fuera por el sexo la esperanza de la felicidad sería casi nula.Las cosas y las personas vamos perdiendo el encanto y soñamos con más megas para redes sociales y a veces creo que ya ni dormimos por estar pendientes de nuestro mundo virtual. Es como si el sexo fuera nuestra última esperanza.

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