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Lo había leído en algún lugar y ahora puedo decir con cierta certeza que 45 no es una edad, es un calibre. Pase mi cumpleaños con los que más quiero. Nos dimos un baño de sol, leímos: Plata Quemada, jugamos y no paramos de reír. Nos habría gustado andar en la nieve, sobre todo porque ya hacía frío. Llegar a la mitad de la vida se siente bien, aunque todo lo que este por venir sea incertidumbre.

El miedo a tratado de golpearnos, el tiempo esta de nuestro lado y las redes sociales nos han enseñado a que no todo lo que vemos nos puede atar. Nacimos en crisis, hemos vivido en una sociedad en crisis y no entiendo porque ahora nos quieren pintar un mundo mejor a cambio de hacernos no más pobres porque nunca hemos sido ricos, pero si hacernos miserables, mientras que ellos no se cansan de llenarse sus bolsillos. Los soldados a las calles para garantizar nuestra seguridad, ese es un cuento viejo que ha costado muchas vidas y no, ya no nos espanta.

Tiempo y muerte

Ese instante en el que tiempo y muerte se conjugan es lo que nos hace seres mejores. 

Nos dimos un baño de sol y pasamos todo el día jugando, fue entonces pense en tantas cosas que según mis recuerdos no fueron así. Imagine a mi padre cuidando de nosotros, y pienso que por más cosas que haga me quedo corto cuando estoy cuidando a mi pequeño. El mayor no me preocupa porque a estas alturas el piensa en la novia, en las salidas más frecuente y es casi seguro que la idea del sexo ya asalta sus noches y tal vez se le hagan insoportables. A veces pienso en lo que me enseño o no mi padre y supongo que debo recurrir a tantas cosas para salir librado de esta batalla. 

Salud

Nunca he sentido placer alguno con la llegada del año nuevo, la mayor parte del tiempo buscaba quedarme dormido. Pensaba en dormirme hasta por dos días seguidos, pero casi siempre el insomnio terminaba por imponerse. Lo que si me gusta es comer gusanos, pero para eso no necesito de ningún pretexto.

Vi en las gasolineras largas colas. Vi negocios que un día lo vendían todo. Vi gente espantada por lo que estaba por venir. Vi globos de Cantoya en el cielo. Vi a mi niño encantado con los cohetes. Vi gente que se abrazaba y vi gente que no paraba de hablar. Vi gente bailando. Vi gente que pedía deseos y vi el deseo en el cuerpo de unos cuantos. Lo que no vi fue el terror de hace unos años, cuando en los puentes colgaban cuerpos y los balas anunciaban la entrada del año nuevo.

Recuentos

A veces creo que este fue un año dificil, eso me sucede una vez y por cinco minutos, luego cuando reflexiono con cierta calma me doy cuenta que fue un buen año y que si deje de hacer muchas cosas, otras me hacen sentir muy bien. Este fue un año de cambios, eso fue.

Y todo es ya pasado

​Mi pequeño me pregunta a las dos de la mañana. Qué es eso. Le digo que son las abejas que se preparan para ir a trabajar y me dice; papá las abejas no son tan grandes, entonces pienso que es el ruido del silencio que ya no aguanta más. Casi de inmediato se oye el pitido de un tren y me dice, es un tren papá, luego se vuelve acostar y se queda dormido. A mí el tren me ha llevado a un viaje muy lejano, cuando los ruidos tenían rostro y piel de cosas no tan crudas ni atroces, supongo que un viaje a la infancia te hace no volver a dormir por lo que resta de la noche, además las máquinas del tren no dejan de pitar.