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Tus pies no dejan de moverse

más rápido que la sangre
¿Qué casa? La casa
donde sembramos una ceiba
y te sorprendiste con sus espinas
Con tus manos
pintas, juegas, inventas diálogos
eres súperheroe, super fuerte, yo
a veces lo soy todo
otras somos tres o cuatro
nunca eres solo
mamá es otro mundo
responde a todas tus dudas
juega, inventa, te tiene sorpresas
no hay cosa que no haga por ti
pero eso a ti no te dice nada
te gustan sus cuentas y
sin decirlo se que la amas
más que a todos
más que a nada
¿Y sí hacemos otra cosa?
Los cerros se te pegan en los ojos
quieres sentirlos bajo tus pies
¿Qué pasa en las noches?
no podemos saberlo
Pienso en una playa para todos
y tú me dices que eres
súper fuerte
súperheroe
y me haces sentir más yo

 

En estos días ando tan preocupado por la salida y llegada de aviones que he llegado a pensar que nunca más me voy a embarcar en un viaje. Antes estaba preocupado por una guerra que se da en tres bandos: el gobierno, contra unos supuestos malos-delincuentes y estos últimos contra otro grupo de delincuentes, desde luego que esa guerra nadie la va a ganar, incluso he llegado a pensar que es un mal necesario del país para poder producir un espectáculo de horrot y así mantenernos al margen de cualquier intento de movimiento social que transforme esta forma de vida tan precaria y violenta que llevamos, como quien dice es el alimento para seguir cultivando la pobreza. Mi problema con los aviones se deriva quizá porque ahora vivo muy cerca del aeropuerto y todo el tiempo veo salir o llegar un vuelo, puedo decir con cierto lujo que veo un avión y se a que compañía pertenece,  se a donde va o de donde viene, no se otros datos, no por falta de información, si no porque ando ocupado el resto del dia. No se lo he dicho a nadie pero estoy entrenando, planeo llegar a la Patagonia manejando, quiero ir muy lejos, llegar antes de que alguien me diga que Pedrito Moreno ya no existe más.

Las hormigas habían comenzado por el frente de la casa. Se adueñaron de todo. Un día empezaron a salir por el piso de la cocina y no supe si era buena idea intoxicarlas a todas y olvidarme del problema. No tenía claro si su presencia era un signo de que se aproximaba una tempestad o tal vez estaban anunciando una época de abundancia, lo cual tampoco tendría mucha importancia si las cosas no fueran por ese camino un tanto complicado. Acaso la ausencia de las hormigas podría significar que todo estaba perdido. Me dio mucho miedo matarlas, pensé que no estaba para desafiar a la suerte, aunque nunca he creído en la suerte.
Me habían pedido regar las plantas un día sí y uno no, al perro había que darle de comer diario y el gato no era en realidad un problema pues nunca estaba en casa y prefería comerse la comida del perro.
No dormía o tal vez debo decir que lo poco que dormía no me alcanzaba para descansar. Unos chinos querían comprarnos el departamento, sentí un poco de tristeza con tan solo pensar en tener que irme de nuevo, la idea de estirar los brazos y decirle adiós a los amigos imaginarios, no es de mi agrado. Había soñado con salir de la ciudad una o dos veces en el año, la idea era ir y regresar, había soñado con ir al estadio de béisbol para ver a los Astros de Houston y al gran Carlos Beltrán, soñaba con tantas cosas, pero la presencia de las hormigas y todas las deudas que estaba acumulando me estaban ahogando.

Salgo a las calles

yo se que esto no es poetico

pero la realidad nunca lo es,

el caso es que salgo cagado de miedo

luego llego a un barrio

de ricos o más ricos que pobres

y la policía cuida sus calles

sus puestos de tacos

y que nadie diga nada 

a las señoritas que salen en 

minifaldas y autos lujosos

es entonces que me pregunto

en donde esta la diferencia;

acaso en el color de nuestra piel

acaso en los pesos que unos u otros 

ganan con el sudor de lo que sea

aunque supongo que no todos son 

ambiciosos, en el barrio que habito, 

todos estamos tan jodidos

que preferimos no regresarmos

salgo a la calle y me encuentro con 

lugares imposibles y me adentro a 

lugares insospechados

y entonces mi realidad me entorpece 

los sentimientos

porque tengo claro que afuera de 

toda esta realidad, hay muchas 

personas que respetan sus sueños.

Hoy dormí un poco más, el niño desperto dos o tres veces, yo tenía un libro al lado por si no lograba dormir, hace mucho que no leo, al menos no como antes y confieso que cuando voy a una librería me siento un bicho raro, desconozco casi todos los títulos y busco lo mismo de siempre.

Por la noche le dije no te olvides de bañar al niño y también dale de comer algo y yo me fui a la calle. Supuse que el trabajo en la calle el dinero se ganaría más fácil o no tenia otra opción, eso sin hablar de todos los problemas que se nos venian encima y entonces la calle era un refugio.Me sentí el peor de lmde todos, pero necesitaba huir, huir de mí y de todos esos ruidos que no dejan de atormentarme.

Tantas voces contenidas de aquellos que fueron nuestros maestros, al que más recuerdo, es también mi amigo y es un excelente contador de historias, frases, sueños y versos.

Deseos

Alguien me pregunta que de poder pedir tres deseos, cuales serian. Contesto que no deseo ni uno y mucho menos tres deseos, pero que de tener la posibilidad, solo pediría dormir por 12 horas seguidas. Entonces me dice que si con solo eso me conformo y digo que he sido un egoísta, que 6 horas estan muy bien y que es suficiente tesoro, despues de decirlo cierro los ojos y mi mente no se cansa de repetir: a quien estas engañando, a quien estas engañando, a quien estas engañando, así durante todo ese tiempo que dura ese infinito llamado noche.