Feeds:
Entradas
Comentarios

Perdí el miedo y comence a estar de acuerdo conmigo, las cosas que antes me preocupaban estan extraviadas que no soy capaz de recordar cuales eran, ahora lo que no me deja dormir es el vicio a permanecer despierto, no lo hago para ver a la muerte si es que se atreve a venir, tampoco se porque lo hago pero estoy seguro que un día de estos me quedare dormido hasta antes de que nos llegue la noche de nuevo. No tengo miedo y tampoco tiempo para inventarme unos cuantos temores

Anuncios

La partida

Cuando llego al otro lado descubrió que todo era silencio o tal vez el otro lado no exista y fue un instante antes de abandonar el cuerpo que ya no pudo decir nada, ni oír, ni sentir, lo que no esta claro es si en ese instante ella sentía una felicidad inmensa o un miedo aterrador, lo único cierta es que nunca más nadie volvió hablar con ella.

En algún momento del día me sentí triste, no tiene que ver con el dinero pues nunca he tenido y tampoco he deseado tener, sino porque me di cuenta de cómo son las cosas y no es más que una contradicción, es decir nos pasamos la vida entera quejándonos del tiempo y es que va tan lento que nos creemos ese cuento de que pasa rápido, si no me crees, detente un momento para ver crecer un árbol o tal vez a un niño y si te quedas inmóvil mientras eso paso, notaras lo lento que es, pero te advierto que corres el riesgo de ver lo hermoso y agradable que es, tal vez te pase lo que a mí y tengas esa sensación de tristeza.

Los lunes todos llevamos prisa. Nos quedan imágenes un tanto confusas del domingo o quizá del viernes, la verdad es que no importa. Por la calle va un mujer vestida de blanco, ella no voltea ver a nadie y sus ojos se esconden tras unas gafas oscuras. Nadie voltea verla porque al igual que ella todos vamos con prisa. Los viernes la cosa es diferente, a todos nos da por vernos y es entonces que nos inventamos un serie de traumas sin sentido y esas imágenes permanecen en nuestra mente. Yo estoy muy cansado como para pretender recordar algunas cosas, y me la paso sentado toda la noche porque aún no aprendo dormir.

Despiertas y dices que quieres ir a un cerro grande o mejor aún uno muy muy grande, que eres muy fuerte, que vas a subirlo, que quieres hablar con mamá.

Tus pies no dejan de moverse

más rápido que la sangre
¿Qué casa? La casa
donde sembramos una ceiba
y te sorprendiste con sus espinas
Con tus manos
pintas, juegas, inventas diálogos
eres súperheroe, super fuerte, yo
a veces lo soy todo
otras somos tres o cuatro
nunca eres solo
mamá es otro mundo
responde a todas tus dudas
juega, inventa, te tiene sorpresas
no hay cosa que no haga por ti
pero eso a ti no te dice nada
te gustan sus cuentas y
sin decirlo se que la amas
más que a todos
más que a nada
¿Y sí hacemos otra cosa?
Los cerros se te pegan en los ojos
quieres sentirlos bajo tus pies
¿Qué pasa en las noches?
no podemos saberlo
Pienso en una playa para todos
y tú me dices que eres
súper fuerte
súperheroe
y me haces sentir más yo

 

En estos días ando tan preocupado por la salida y llegada de aviones que he llegado a pensar que nunca más me voy a embarcar en un viaje. Antes estaba preocupado por una guerra que se da en tres bandos: el gobierno, contra unos supuestos malos-delincuentes y estos últimos contra otro grupo de delincuentes, desde luego que esa guerra nadie la va a ganar, incluso he llegado a pensar que es un mal necesario del país para poder producir un espectáculo de horrot y así mantenernos al margen de cualquier intento de movimiento social que transforme esta forma de vida tan precaria y violenta que llevamos, como quien dice es el alimento para seguir cultivando la pobreza. Mi problema con los aviones se deriva quizá porque ahora vivo muy cerca del aeropuerto y todo el tiempo veo salir o llegar un vuelo, puedo decir con cierto lujo que veo un avión y se a que compañía pertenece,  se a donde va o de donde viene, no se otros datos, no por falta de información, si no porque ando ocupado el resto del dia. No se lo he dicho a nadie pero estoy entrenando, planeo llegar a la Patagonia manejando, quiero ir muy lejos, llegar antes de que alguien me diga que Pedrito Moreno ya no existe más.