Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘PERSECUCION’

Lo más novedoso e interesante de la ciudad, es que ahora las patrullas cuando van en una persecución, sus «sirenas» suenan igual a las de sus hermanas en Paris, ¿puede que eso tenga que ver con un viaje del alcalde?, me siento en verdad más seguro, pienso que con ese sonido va disminuir el indice de violencia y, regresarle a nuestra ciudad  la paz deseada. Otra asunto: ¿Qué va hacer el chico Kent, ahora que su novia fue aprendida?

Read Full Post »

Para Claudia, mi chica que me tolera todo. Para sabina braz y la chica sin espejo, que supongo ya supero el reto Dove.

La persecución

Cualquier recorrido que intentes hacer por la ciudad, es fácil, no precisas en realidad del transporte público, aunque caminar a medio día es mortal, el calor y el sol que caen a plomo, te hacen ver tu suerte a los dos minutos de empezar tu marcha. En días pasados, intenté poner en práctica una suerte de deriva: los tres primeros intentos fueron un fracaso. Por un tiempo seguí a una mujer joven que tenía la mitad de su cabello en negro y la otra parte en lila, pensé que se trataba de una darketa o tal vez un emo, pero en eso de reconocer a las tribus urbanas soy un desastre. La persecución fue instantánea, lo que dura una persona en ir al estacionamiento en un centro comercial, pues otra de las virtudes en la frontera es que todo mundo tiene un auto, con placas americanas, que según parece es más barato. Acá me hace falta el metro.

El segundo caso fue una historia similar, es decir la persona elegida, que en este caso era un chico obeso, es claro que la intención era que al ir tras de él pudiera hacerlo con toda calma y evitar el agotamiento que puede producir el calor, como dije antes, llego al estacionamiento y se subió a su auto. Ya empezaba a tener serias dudas si eso de seguir gente es buena idea, sobre todo cuando las calles no son en verdad un laberinto sino más bien largas avenidas y todas en línea recta. El tercero de los intentos ni siquiera vale la pena mencionar, pues el sujeto no salió nunca de la plaza comercial, al parecer estaba buscando una victima a quien seguir, imagine que se había impuesto la misma tarea que yo. Soy de los que no tienen auto, no porque sea un romántico, sino porque prefiero comprar libros y caminar sin importar que el sol me queme, por un momento pienso que la única forma de persecución es tener un auto y jugar un juego casi al estilo de policías y ladrones.

A punto de darme por vencido, paso una chica, que de ser sincero me impacto y no sólo por su belleza física, sino porque en algo ella, era tan atractivo, que decidí aventurarme, por supuesto que pensé que mi aventura no duraría más allá del estacionamiento, donde seguro un novio o marido celoso, que no había querido sufrir los tormentos del calor y es que acá caminos unos centímetros y sudas tanto que crees estar en un baño sauna. Para mi sorpresa, la chica que tal medía un metro y setenta y cinco centímetros o setenta y siete u ocho, no soy muy exacto con eso de las medidas, llego hasta la parada del transporte público. Que suerte, me dije.

Ella tenía el cabello largo y de un negro intenso. Ya en el pesero, supuse que mi aventura no iba durar mucho, chica que sale del centro comercial se sube al transporte público, lo único que te hace pensar es que va camino a su casa y no va a salir de ella hasta el próximo día o tal vez por la tarde cuando decida ir por alguna paleta al Oxxo que seguramente encuentras en una de las esquinas. Tuve el tiempo de pensar, que tal vez y sólo tal vez podría esperar el resto de la tarde y verla salir, imagine cosas indecentes y pensé que mi personalidad sucia se estaba apoderando de mí, quizá bastaba con saber donde vivía y otro día muy temprano, después de montar guardia, retomar esta deriva, pero seguro que sería una deriva, es decir, todo lo que hacemos de manera planeada puede tener ese sabor de hacer las cosas digamos de forma “inocente”. Por supuesto que no, estaba decidido, la seguiría, la vería entrar a su casa, sacaría de mi mente su dirección y sobre todo mis pensamientos indecentes. Ella tenía la piel blanca.

Se bajo en la avenida principal, bueno, es pertinente decir que la ciudad tiene una avenida principal, que si manejas sobre ella, ya sea hacia el sur o  hacia el norte te saca de inmediato, nada más que una de las direcciones, te llevo a las afueras del país y el otro te interna en las complejidades que a diario se cuentan en nuestras carreteras. Sus ojos eran azules.

Ella misma era un enigma, es decir, parecía de todos los lugares posible y de no ser porque la escuche hablar habría jurado que no era del país, claro que cuando veo a una chica de tal belleza, me da por pensar dos cosas, una que es rusa y que algún traficante de mujeres, la tarjo con engaños al país, que una vez que ella descubrió las malas intenciones del traficante, logro escapar de sus garras y al descubrir la belleza de nuestro país decidió quedarse, la otra teoría es que sea una mujer checa que anda buscando a un mexicano capaz de escribir historias como Kafka o por lo menos que tengo el mismo tipo de sueños, el caso es que bien podría tratarse de una chica regiomontana.

Se bajo del transporte público, lo sensato es que me esperara a la próxima parada y después correr, hasta alcanzarla, pero la próxima parada es donde a ti se te ocurra bajar, basta con gritarle al conductor, ¡bajan!, y el asunto esta arreglado. No me espere y decidí que lo que tenía que ser, era momento de que ocurriera. Mi mente precoz, me llevo a pensar que ella se daría cuenta que la estaba siguiendo, contrario a lo que suele pasar en esta ciudad, es decir, entrar en pánico, ella me abordaría. Eso de soñar despierto es una realidad aparte, pero intensa. Baje del pesero. No deje de imaginar, ella voltea y me dice: te he visto desde la plaza, se que te gusto, es normal que le guste a los hombres y me sigan, si quieres puedes pasar a mi casa, vivo sola. Por supuesto que ante esa alucinación, pues, de que otra manera se le puede llamar, me vino a la mente que ella era una traficante, al hablar de traficantes, uno espera que sea de los comunes, de los que venden drogas y esas cosas, pero en mi mente ella era una de esas traficantes de órganos, que para poder trabajar se vale de su belleza, una especie de mujer fatal, no podría ser otra cosa, una mujer guapa que camina y sube al transporte público, no es común, algo había en ella que la convertía en mucho más atractiva de lo que se podía ver y, eso no era su cuerpo.

La empecé a seguir de nuevo, tal vez camino cinco o seis calles, imaginar las calles no es una tarea compleja, piensen que están en un laberinto rectangular y que de laguna forma este laberinto tiene una línea recta al centro que lo atraviesa y que todos sus caminos siempre caen en el del centro y que caminar por el centro nunca te saca del laberinto. Ella llego a una puerta y toco tres veces. Lo que ahí sucedía hasta antes de su llegada era hermoso.

Alguien en el interior de una casa tocaba un Saxofón Barítono, se que tipo de Saxofón era, por el sonido y porque pude verlo. El que alguien toque un instrumento no tiene en si la mayo relevancia, pero la persona que tocaba, interpretaba el tema del padrino de forma magistral, nunca antes había escuchado  ese tema con tanta fuerza y tampoco nunca antes había estado en una ciudad con un clima de violencia tan marcado, la interpretación me hizo volar, me llevo a imaginar muchas escenas e intercaladas en ellas veía las imágenes de la película “El padrino”. Cuando vi salir al chico que tocaba el Saxofón, pensé: hasta aquí llegaste, seguro que ella ya se dio cuenta que la sigas y te atrajo a una trampa, ponerme a correr no me llevaría a nada, pues el resto de sus “amigos”, se subirían a sus “muebles” 4X4 y me alcanzarían en un tris. Como nada de eso sucedió, pensé que ella era su amante, seguro venía a verlo, un artista confundido en su relación matrimonial, que se fuga de su casa para poder llevar a cabo sus creaciones sin que nadie la moleste, una amante hermosa que cayo seducida por la magistral interpretación que todos los días este artista hace en su centro de trabajo, y entonces en un departamento de soltero, aunque más bien era una casa vieja, ellos se encuentran a diario y se consumen en un fuego intenso, creativo, exclusivo e irrepetible, pero como imaginar es otra cosa a la realidad, la noticia es que de nuevo no, es decir, mi imaginación, nada tenía que ver con la realidad.

Ella se llevo la mano a su bolso, saco un paquete y lo entrego a cambio, ella no recibió nada. Y de nuevo mi imaginación se pudo a trabajar, ella tal vez era la asistente de una carnicería en donde se hacen entregas a domicilio, bueno, que ella sea la asistente no es congruente, no para la historia misma, sino por su belleza y la forma en que va vestida, lleva una falda muy corta, en color tiffany. Lo de ser asistente de un carnicero un fracaso, pero por su figura, quizá es la dueña de un sitio de comidas con servicio a domicilio, pero esa idea tampoco es congruente, así que pienso que es hora de dejar de pensar y creo que es conveniente regresar a mis rutinas diarias.

Así lo habría hecho, es decir, la deriva, la idea de seguir a alguien quizá ya había tocado fondo, sin embargo pensé que un  poco más no vendría nada mal, espere, escondido en un a esquina, metido en una pequeña sombra que se proyectaba, gracias al favor de la hora del día. Ella regreso a la calle principal, tomo el transporte público de nuevo, pensé que algo tenía que hacer para pasar desapercibido, así que me saque la gorra y los lentes oscuros, los metí a la mochila y discutí con el operador que no quería hacerme válido el cobro como estudiante sino le mostraba la credencial y es que a mi edad, ya nadie me cree que soy estudiante.

Nos bajamos de nuevo en el centro comercial y digo nos bajamos porque en eso momento estaba tan distraído que tome la iniciativa de bajar antes que ella, supongo que mis distracciones o ir pensando en tantas cosas me hicieron por un segundo perder la cabeza y olvidarme de lo que estaba haciendo. Le ofrecí la mano para ayudarla a bajar y ella sonrió, tenía los dientes hermosos.

Ella se fue al estacionamiento, se subió en una camioneta 4X4, deportiva, nueva, negra y con un pequeño mensaje pegado en el vidrio trasero y, por la parte de dentro,  alcance  a leer  las letras: C D G, pensé que ella se llamaba Carla Domínguez Garza (o GarzaGarcía, es decir lo común de la región) , pero me dicen que eso, significa otra cosa.

Read Full Post »