Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Creo que mis deseos eran entendibles’

No estaba seguro si debía buscarla la próxima vez que nos tocaba la guardia. Pasada las primeras horas del viernes, se murió uno de los pacientes del área de terapia, llevaba más de dos meses internado y no se aún que es lo más triste, si su muerte o la tristeza que sentirían sus padres en cuanto se enteraran, todos y cada uno de los días habían estado en el hospital, los había visto tomarse de la mano, guardar silencio cuando el médico encargado hablaba de los progresos o de las recaídas, los había visto incluso darse un beso, así sin decirse nada, como si fuera un gran secreto, como si al darse ese beso su corazón fuera estallar y era casi seguro que deseaban dar la vida para que su hijo, sus hijos siguieran vivos; años atrás habían perdido al otro de sus hijos, en una situación más o menos igual, accidente de tránsito. Dar la noticias a los padres era algo hiriente y tenías que hacerlo directo, no quería estar en los zapatos de quien tuviera que hacerlo, incluso desde mi cama que es donde me encontraba cuando me entere, me puse muy sentimental y no entiendo aún porque me gano el llanto y solo pude decir: adiós Hiram. Pronunciar su nombre después de la muerte fue algo distinto, dos silabas y toda una historia del día a día que entablo esa lucha que termino por perder.

Abril, es caliente. La idea de tener hijos y luego perderlos me aterroriza desde siempre. Ir a buscarla y no saber de qué hablar y quedarnos callados por un largo espacio, es como pretender que nada pasa entre nosotros y no dejarnos llevar por esa pasión que nos desborda cuando estamos a solas, riendo como si la vida y las cosas que suceden alrededor solo fueran de nosotros. Abril, avanzaba a pasos lentos. La última vez que estuvimos juntos, fui al área de terapia y vi a Hiram que tenía una mirada perdida, no sé bien si ya presentía la muerte, pero en el fondo yo deseaba que se pudiera salvar, no lo conocía de nada, pero ver a unos padres que pierdan a su dos hijos es algo cruel, muy cruel y yo los veía todas la mañanas, justo después de verla a ella y fingir a la salida que no nos conocíamos o que nunca cruzábamos siquiera una palabra. La muerte se había encargado de hacer infelices a esa pareja que claramente se veía que no habían dejado de amarse, la verdad es que envidiaba su amor, pero no su suerte. ¿cuántos están condenados a perder a sus hijos?, que tragedia.

La vida era algo que ocurría con tanta rapidez, y comencé a sentir miedo.

Tenía un presentimiento, y quizá lo mejor era ir y preguntarle si es que me iba a dejar; no puedo soportar las perdidas y llegue a pensar que si esta noche me ausentaba, como si no hubiera ido a trabajar tal vez sería lo mejor, pero también llegue a creer que me veía como un cobarde y que esas cosas según yo las había dejado en el pasado. Tenía que asimilar la posibilidad, tenía que entender tantas cosas, pero creo que no estaba dispuesto y me daba miedo negarme una serie de hechos. Pronto emprendería un viaje en coche de 24 o más horas, tal vez no la vería sino hasta pasado el mes, entonces porque dudaba en aprovechar la oportunidad, no lo sabía y me pase la tarde dubitativo. Quería desafiar a mis miedos, mis dudas, mis ganas.

Ella era directa, casi nunca se detenía a pensar si lo que te iba a decir podría lastimarte o no, después de hacerlo parecía que algo se movía dentro de ella y entonces trataba de las consecuencias no fueran tan drásticas, pero casi nunca daba marcha atrás a sus decisiones. En cuanto llegue al trabajo, le marque y le dije te veo en una hora, en mi guarida y guarde silencio para que ella lo asimilara y ella guardo silencio dos o tres segundos y dijo en una larga silaba: entuguarida, que cosas dices, ya te oíste.

Pensé en sus labios y en sus ojos siempre atrapados, pensé en lo larga que es la noche cuando estamos de guardia, pensé en las ganas que nos tenemos y que no nos hacemos nada, pensé en lo que nos gusta nombrar como; el tiempo perdido y dije nuevamente: sí, en mi guarida. Sabía que me iba a decir que ni en mis mejores sueños, sabía que argumentaría que no puede dejar abandonada su área de trabajo, sabía que no lo iba hacer, pero aún así se lo propuse y ella no lo hizo, nunca bajo.

Read Full Post »